Foro Chile-Francia analiza los desafíos del big data en las enfermedades asociadas con el envejecimiento

Foro Chile-Francia analiza los desafíos del big data en las enfermedades asociadas con el envejecimiento

El incremento de la esperanza de vida y el desarrollo de pirámides poblacionales cada vez más octogenarias son dos desafíos que Chile y Francia comparten a la hora de tratar los trastornos cerebrales y enfermedades relacionadas con el envejecimiento. Los retos que surgen en este contexto fueron algunos de los principales temas abordados en el simposio Enfermedades Crónicas y Trastornos Cerebrales Asociados al Envejecimiento, organizado por el Centro de Modelamiento Matemático, la Universidad de Chile, la Universidad Católica, el Centro de Gerociencia para Salud Mental y Metabolismo (GERO) y la embajada de Francia en Chile.

Durante la apertura del evento, Ennio Vivaldi, rector de la U. de Chile, destacó los aportes provenientes de Francia en el desarrollo de Chile, particularmente, en Medicina y Educación. También enfatizó la importancia de generar espacios de colaboración académica entre ambos países en torno al tema del envejecimiento: “Creo que esta es una de las áreas del conocimiento que marcan el grado de humanidad o de civilización de una sociedad. En este sentido, una de las cosas más tristes que existe en muchos de nuestros países en la actualidad es el total desentendimiento hacia las personas mayores, quienes luego de haber participado muy activamente en los procesos productivos merecen tener una vida de buena calidad”.

Alejandro Maass, director del CMM, comentó las posibilidades de intercambio de conocimiento y soluciones entre Chile y Francia en torno al envejecimiento de la población: “Es un factor acelerador del desarrollo colaborar con gente que va más avanzada en estos temas. Chile ya está preparado desde muchas instancias. Aquí ya existen unos cinco centros de excelencia que llevan bastante tiempo conversando y colaborando con investigadores que van más adelante. Esto te permite ordenar un poco mejor las ideas, colaborar internamente y acelerar los productos finales, que es lo que uno espera de estos encuentros, no quedarse en la discusión de las ideas”.

La pirámide poblacional de Chile se parece hoy a la francesa. En los ’60, las diferencias eran enormes. 

Conexión francesa

Philippe Robert, doctor en psiquiatría y profesor de la Universidad de Niza, compartió sus logros como director del Centro de Memoria de Niza para el Cuidado y la Investigación (CMRR), de la Unidad de Cognición, Comportamiento y Tecnología del Niza-Sophia Antipolis y del equipo CoBTeK (Cognition Behavior Technology) de la Universidad Côte d’Azur. Explicó su trabajo en la investigación de los síntomas de la demencia, la evaluación y tratamiento de la apatía y el uso de nuevas tecnologías para el diagnóstico y estimulación en personas de la tercera edad. Además, presentó elementos centrales de su experiencia como coordinador del Banco de Datos Francés de Alzheimer, principalmente, en el manejo de grandes volúmenes de datos.

Su trabajo ha apuntado a mejorar la evaluación, la prevención y el tratamiento no farmacológico de pacientes con enfermedades neurodegenerativas y otros trastornos relacionados: “(En Francia) Actualmente, contamos con un nuevo plan nacional específico para este tipo de enfermedades que considera el uso de las nuevas tecnologías como una herramienta no farmacológica fundamental, lo que va de forma paralela a los estudios para comprender los mecanismos biológicos de la enfermedad”.

La actividad contó también con la participación de la epidemióloga Karine Pérès, quien integra el equipo de investigación Epidemiología y Neuropsicología del Envejecimiento Cerebral de la Universidad de Bordeaux 2. Desde esta unidad, ha estudiado los cambios en la autonomía funcional, cognitiva, psicológica y de funcionamiento familiar asociados a enfermedades crónicas y del envejecimiento: “Nuestro enfoque busca entender por qué algunas personas desarrollan Alzheimer y otras no. Así, podemos identificar los factores a través de los cuales podemos actuar en prevención, informarlos al ministerio y, en definitiva, reducir el riesgo de desarrollar la enfermedad”.

La investigadora destacó que la esperanza de vida en Chile llega a los 80,5 años y se asoma como el segundo más alto del continente detrás de Canadá, pareciéndose progresivamente a la esperanza en Francia, que llega a los 82,4 años: “Chile enfrentará nuestro mismo problema de rápido envejecimiento de la población y esto traerá implicaciones concretas de distinto tipo a futuro. Por eso, puede ser interesante para Chile ver cuáles son nuestras dificultades para tratar con todas las enfermedades relacionadas al envejecimiento. Por otra parte, también es interesante para los investigadores franceses acercarse a nuevos enfoques sobre esta materia, como los que desarrollan acá, y así aprender unos de otros”.

Chilenos

Durante la segunda jornada, Andrea Slachevsky, de GERO, presentó las características de un estudio poblacional que su centro hará puerta a puerta en tres comunas de Santiago e indicó que Chile todavía necesita hacer mejoras significativas en la investigación clínica, particularmente, en neurología y psiquiatría. En este sentido, afirmó que el estudio sobre envejecimiento cognitivo desarrollado por Pérès “puede ser muy enriquecedor para aprender a mejorar nuestras capacidades de investigación. Por otra parte, una de las razones por las que invitamos al profesor Robert es su experiencia en relación con la base de datos francesa de Alzheimer, porque tenemos una carencia importante de registros clínicos y de bases de datos de poblaciones con patologías específicas. Creemos que si logramos generar esos registros clínicos, implicará un impacto significativo en términos de investigación y en el aporte de datos de calidad que podemos generar como universidad para las políticas públicas”.

Rodrigo Assar destacó que Francia cuente con un plan de demencia desde 2002, materia en la que Chile recién está empezando. “Hay mucha historia en que se replican éxitos franceses y esperemos que esto siga el mismo camino. Lo más importante que tenemos que sacar en limpio tiene que ver con el paso hacia el mundo clínico, donde hay que tener una cantidad mínima de datos para que cada unidad clínica de memoria pueda registrar datos de calidad y que puedan ser compartidos. De esa forma, con la riqueza de esos datos, podremos decidir qué conviene en cada zona, en base a lo que está pasando en cada comuna y en cada región de nuestro país”. Además, valoró el resultado de la mesa final del simposio, que incorporó a representantes de Conicyt, Corfo, Minsal y Senama, donde “hemos construido puentes entre la academia y agencias para lograr conectar los temas de investigación, internacionalización y desarrollo con los desafíos que enfrentamos en torno a salud mental y calidad de vida del adulto mayor en Chile”.

Original: Universidad de Chile

Posted on Dec 4, 2017 in Noticias en castellano