El Centro Regional Copernicus para América Latina y el Caribe (CopernicusLAC Chile), anunció el inicio de los servicios de mapas satelitales de “Cobertura y uso de suelos” y “Atlas urbano” para toda la región, los que ya están disponibles en www.copernicuslac-chile.eu.
- En una ceremonia desarrollada en la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas (FCFM) de la Universidad de Chile, el director de CopernicusLAC Chile, Florencio Utreras, explicó que “es muy importante que la Unión Europea pusiera a disposición de la comunidad mundial, de forma abierta y de libre acceso, los datos satelitales de observación de la Tierra que permiten monitorear los procesos naturales que ocurren sobre la superficie terrestre, la atmósfera y el océano”.
- El proyecto, cofinanciado por la Unión Europea (UE) y la Universidad de Chile, y ejecutado por el Centro de Modelamiento Matemático (CMM) de dicha casa de estudios, utiliza datos de la constelación de satélites Sentinel, parte del programa Copernicus de la UE, y modelos de aprendizaje automático complementados con datos locales elaborados por los países de la región. Esta colaboración ha permitido construir estos servicios permanentes de monitoreo de uso de suelo, urbano y regional, a 20 metros de resolución en el caso del suelo y a 10 metros en el caso de ciudades.
Jaime Ortega, director científico de CopernicusLAC Chile, me explicó que los mapas de uso y coberturas de suelo son, de alguna manera, una forma de ver los efectos del cambio climático en la naturaleza, ya que permiten observar qué pasa con los cuerpos de agua, qué pasa con el crecimiento –o decrecimiento– de los distintos tipos de vegetación. En ese sentido, señaló que es un muy buen indicador del efecto del cambio climático.
Pero, además de ello, este servicio en temas de desastres tiene varias aplicaciones. «Si uno tiene bien delimitadas las zonas que son bosques, uno podría determinar cuáles son las zonas más riesgosas o menos riesgosas para la construcción de viviendas, porque si tengo un bosque y pongo una vivienda al medio de este, claramente se correrán más riesgos que al construir esa casa en otro lado. Por eso, estas herramientas también permiten planificar de mejor manera dónde y cómo realizar los cortafuegos, por ejemplo, si uno tiene claro qué tipo de vegetación hay en ese lugar, entonces ayudan a la prevención, dando herramientas para determinar mejor cuáles son las mejores zonas habitables o dónde se pueden hacer intervenciones a los suelos».
- ¿Cuál es el valor agregado de tener esta nueva tecnología? Florencio Utreras, director de CopernicusLAC Chile, lo resume así: «La principal diferencia entre los servicios de CopernicusLAC Chile con los que ofrece Copernicus (Europa) son los datos locales. Lo que nosotros estamos haciendo es afinar los algoritmos de cálculo de cuáles son las coberturas vegetales o sus usos, utilizando los datos que proveen los distintos países de América Latina y el Caribe. Lo que nosotros hacemos es usar inteligencia artificial, pero agregando los datos locales para afinar los mapas de Copernicus».
¿Y sirve para tomar decisiones? Para responder esa inquietud acudí a Ewout Sandker, encargado de negocios a.i. de la Unión Europea en Chile, quien me señaló que, por cierto, «el programa de observación satelital de la Unión Europea Copernicus es una herramienta muy útil, ya que provee información sobre distintas variables relevantes para la gestión territorial», pero no se limita solo a esto.
Las imágenes que provee la constelación de satélites del programa –añadió– pueden tener infinidad de aplicaciones, que van desde identificar las mejores zonas de irradiación solar para instalar paneles fotovoltaicos, aplicaciones para el monitoreo de polen que permiten dar alertas sobre alergias, mapas para el monitoreo en tiempo real de desastres como terremotos, incendios e inundaciones, monitoreo de plásticos en los océanos, mediciones de gases de efecto invernadero y calidad de aire, entre muchas otras.
- «En los últimos años hemos impulsado fuertemente el uso de Copernicus en distintas iniciativas de cooperación de la Unión Europea en Chile. Algunos ejemplos relevantes han sido el desarrollo de un estudio de balance hídrico para la cuenca del río Valdivia, la provisión de información para la creación de Planes Regionales de Cambio Climático en Antofagasta y Magallanes y la identificación de bosque nativo afectado por los incendios de comienzos del 2024 en la Región de Valparaíso, solo por nombrar algunas aplicaciones recientes», detalló.
Fuente: El Mostrador
Posted on Jul 30, 2024 in In the Media



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