Equipos chilenos destacan en competencia internacional de modelamiento matemático

Equipos chilenos destacan en competencia internacional de modelamiento matemático

Dos equipos chilenos lograron mención honrosa en la sexta versión de la Competencia Internacional de Modelamiento Matemático (IMMC), organizado por el Consorcio para las Matemáticas y sus Aplicaciones (COMAP, por sus siglas en inglés).

La competencia reunió a 54 equipos provenientes de 30 países, en un desafío que se llevó a cabo entre el 9 y el 22 de marzo de manera online y que en esta versión tuvo como representantes a estudiantes del Liceo Bicentenario de Colina y del Colegio Alemán St. Thomas Morus de Providencia.

Los estudiantes alcanzaron esta oportunidad tras haber sido seleccionados en un proceso de tres etapas a cargo del Centro de Modelamiento Matemático (CMM) de la Universidad de Chile, de entre un total de 100 equipos provenientes de 13 regiones del país.

Este año el IMMC invitó a todos los competidores a abordar un problema de modelamiento matemático que consistía en buscar fórmulas y estrategias para disminuir los riesgos que presentan los denominados “Flash Sales”, ventas masivas del tipo Black Fridays, que en el último tiempo han generado polémica por las avalanchas de consumidores que se agolpan a las afueras de las tiendas.

El objetivo del problema de este año era reorganizar los espacios y stock disponible en la tienda a través de un modelo matemático que, a grandes rasgos, es una versión simplificada de la realidad. “Es como en ‘Los Sims’, donde tratan de simular la vida real de la gente. Entonces nos pidieron representar este fenómeno, de la manera más simple, con algunos cuantos parámetros”, explicó César Fernández, el tutor del equipo del Colegio Alemán St. Thomas Morus.

Para Flavio Guíñez, investigador del CMM y encargado de la selección de equipos de la competencia nacional, esta permite que los estudiantes apliquen la matemática para resolver problemas reales, lo que también contribuye a “cambiar sus perspectivas sobre lo que son las matemáticas, ya que logran reconocer que no tiene por qué ser exacta, pueden haber diferentes soluciones a un mismo problema y no hay una respuesta mejor que otra”.

Flavio Guíñez, investigador CMM y encargado de la selección de los equipos nacionales

 

Competir entre los mejores

En Chile no es común que los estudiantes de enseñanza media se vean enfrentados a resolver este tipo de problemas de modelamiento y, mucho menos, a asistir a competencias de esta índole. Lo que sí sucede en países más desarrollados y que han logrado comprender los beneficios que el trabajo colaborativo en problemas matemáticos tiene en el desarrollo de habilidades sociales en los jóvenes.

“No es habitual dentro de nuestra malla escolar el resolver este tipo de problemas y al principio costó un poco que el equipo comprendiera lo que se les pedía. Si bien, uno puede tener una idea de cómo resolver el problema, el verdadero desafío es poder redactar esa solución de manera comprensible para un tercero”, cuenta María Angélica Fuentes, tutora del equipo del Liceo Bicentenario Provincial Santa Teresa de los Andes.

Opinión que comparte Cristián Díaz, del equipo del Colegio Alemán St. Thomas Morus, quien señaló que, en una primera instancia, estaba preocupado sobre el nivel de exigencia que tenía la competencia y los participantes “cuando leímos por primera vez el problema no teníamos ni idea de cómo resolverlo. Sin embargo, con el pasar del tiempo y el trabajo logramos llegar a una conclusión de nivel súper alto, y estamos orgullosos de eso”.

 

Un resultado satisfactorio 

Una de las importancias de la competición para los concursantes es la capacidad de enfrentarse a problemas más allá de la sala de clases. Esto les da la oportunidad de desarrollar habilidades que no se limitan al desarrollo matemático, sino que incluyen la escritura de informes, la argumentación y el trabajo colaborativo, como comenta Flavio. “Todas son capacidades del siglo XXI y que queremos desarrollar en los participantes”.

Si bien esta competencia no cuenta con un sistema de puestos tradicional, ya que califica según cuatro categorías: destacados, meritorios, mención honrosa y participación exitosa. El resultado obtenido por los equipos nacionales es un orgullo para el CMM.

“Los resultados nos tienen muy contentos. El primer año que participamos en el IMMC mandamos dos equipos, uno obtuvo mención honrosa, pero el otro sólo figuró como participante. El año pasado fue el primero en el que tuvimos doble mención honrosa, al igual que este año. Eso nos dice que mejoramos y vamos manteniendo el nivel”, cree Flavio Guíñez.

“Me siento súper satisfecha. En años anteriores habíamos intentado participar, pero no habíamos logrado llegar tan lejos. Para mí fue un sueño haber sido seleccionada nacional. Y luego, en el concurso quisimos lograr un buen puesto para probarnos a nosotros mismos, y creo que lo logramos”, comenta Claudia Escobar, miembro del equipo del Santa Teresa de los Andes.

Esto es algo que comparte Catalina Alegría, del St. Thomas Morus: “estoy súper feliz por el resultado. En el colegio a una no la preparan para esta clase de concursos: obviamente tenemos una buena base matemática, pero no se enseña específicamente para esto. Mención honrosa es un gran logro y si me hubieran dicho que podría haberla conseguido en septiembre, cuando empezó el proceso, no lo hubiera creído”, valora Catalina Alegría, del St. Thomas Morus.

Posted on Jul 29, 2020 in Frontpage, News, Noticias en castellano